Por Javier Genao
Dajabón, República Dominicana.– En una provincia que respira frontera y soberanía, el 182 aniversario de la Independencia Nacional no fue solo una fecha en el calendario: fue una reafirmación de identidad, memoria y compromiso colectivo.
Desde tempranas horas de la mañana, el azul, rojo y blanco ondeó con firmeza en la explanada de la Gobernación Provincial. El izamiento de la Bandera y la entonación del Himno Nacional estremecieron el ambiente, recordando el grito libertario del 27 de febrero de 1844 y el sacrificio de los Juan Pablo Duarte, Francisco del Rosario Sánchez y Ramón Matías Mella.
La solemnidad dio paso a una marcha cargada de civismo. Autoridades, docentes, estudiantes y la banda de música recorrieron las principales calles del municipio hasta el parque Duarte, donde fueron depositadas ofrendas florales ante los bustos de los fundadores de la República. Allí, entre aplausos y miradas firmes, se sintió el peso de la historia y el deber de preservarla.
La jornada continuó en el Colegio La Altagracia, donde los actos protocolares se mezclaron con el arte y la cultura. Bandas escolares, reseñas históricas y dramatizaciones de la gesta independentista arrancaron emociones del público. En cada interpretación se reflejaba el mensaje central del día: la libertad no es herencia pasiva, es responsabilidad permanente.
La directora del Distrito Educativo 13-04 enfatizó que la enseñanza de la historia dominicana debe trascender la conmemoración y convertirse en una lección constante de valentía y determinación. Recordó que en las aulas se forman no solo estudiantes, sino ciudadanos llamados a defender la soberanía y fortalecer la identidad dominicana.
En Dajabón, tierra de frontera y símbolo de vigilancia permanente, la conmemoración del 182 aniversario de la Independencia Nacional fue más que un acto protocolar: fue un recordatorio de que la soberanía no se negocia y que el legado de los Padres de la Patria vive en cada generación que decide honrarlo con hechos.
La provincia reafirmó así su compromiso con la defensa de la nación, el respeto a los símbolos patrios y la construcción de un futuro donde la libertad conquistada en 1844 continúe siendo faro y guía del pueblo dominicano.
