Manny Ramírez conectó un jonrón frente a Roger Clemens en el Juego de Estrellas de 2004 dentro del Daikin Park de Houston.
Veintidós años después de aquel momento, su hijo, Lucas Ramírez, tuvo la habilidad para empalmar dos bambinazos delante de uno de los mejores combinados nacionales del mundo: Estados Unidos.
La primera y octava entrada fueron los escenarios de los dos batazos que volaron la cerca del jugador que tira con la derecha, pero cuando llega al cajón de bateo se para a batear a la zurda.
El primer jonrón se lo conectó a Logan Webb y tuvo un recorrido de 392 pies. El segundo lo empalmó contra a los servicios de Gabe Spier y la pelota viajó un total de 354 pies.
¿Por qué juega con Brasil?
Ramírez nació en Florida, Estados Unidos, pero decidió jugar con la selección de Brasil porque su madre, Juliana, nació en São Paulo, una ciudad ubicada en el país que está ubicado el sur del continente americano.
Además, el joven de apenas 20 años pertenece a los Angelinos de Anaheim, debido a que fue escogido en la décimo séptima ronda del Draft amateur de 2024.
El novel jugador disputó partidos en clase A avanzada durante 2024 y obtuvo un promedio de bateo de .266, con tres jonrones, seis bases robadas y 30 carreras impulsadas.
En ese sentido, presentó una destacada participación con la selección sudamericana en las eliminatorias del Clásico de 2025. Allí remolcó dos carreras, anotó tres veces, disparó cinco imparables y bateó para .385 durante tres encuentros.
Padre orgulloso
El propio Manny Ramírez, que estuvo presente en el estadio, expresó que jugar en la justa mundialista es un paso importante en las carreras de los diferentes atletas que deciden participar.
“Nosotros hemos venido orando por este momento, Dios escuchó las oraciones y hoy estamos aquí disfrutando del juego. Para los muchachos estar en el WBC y coger esta experiencia los va a ayudar bastante en cualquier liga que jueguen porque se están enfrentando a los mejores”, expresó el exbateador en una entrevista con el periodista Javier González en Houston.
Además, agregó que el béisbol es “un juego común” y que los integrantes de los equipos deben salir y brindar el mejor de los espectáculos.
“Esto es un juego común y corriente. Todos tienen que ir y dar lo mejor, todos tienen que ejecutar. Cuando pasas esa raya blanca todos tienen posibilidad de ganar”, aseguró.
