NUEVA YORK.- La ciudad de Nueva York contabilizó 4.991 personas sin hogar durmiendo en calles, parques o estaciones de metro durante su conteo anual, un alza del 11% frente a 2025 y la cifra más alta en más de una década, según datos oficiales publicados este lunes.
El registro corresponde al Estimado de Población en Situación de Calle por Alcance Social (HOPE), el relevamiento anual que mide a quienes permanecen fuera del sistema de albergues. En 2025 se habían contado poco más de 4.500 personas.
El operativo HOPE no incluye a quienes pasaron la noche en refugios. Ese universo supera las 82.000 personas por noche en el sistema municipal, lo que expone la escala de la crisis habitacional.
CAMBIO DE FECHA POR FRIO EXTREMO
El conteo HOPE, que por ley federal suele realizarse en la noche más fría del año, estaba previsto para enero pero se aplazó por temperaturas bajas y se llevó a cabo en marzo, en una noche más cálida de lo habitual. Autoridades y expertos señalan que el clima puede influir en cuántas personas permanecen a la intemperie y en su visibilidad durante el recorrido.
Aun con esa salvedad, el Departamento de Servicios Sociales (DSS) indicó que los resultados muestran una tendencia al alza de la población sin refugio.
MEDIDAS DE LA CIUDAD
La administración municipal sumó más de 430 camas en refugios Safe Haven, una alternativa de baja barrera para personas que no ingresan o no permanecen en albergues convencionales. También reanudó los operativos para retirar campamentos improvisados, ahora coordinados por el Departamento de Servicios para Personas sin Hogar (DHS) y no por la Policía.
Según el DSS, menos del 5% de la población sin hogar de la ciudad vive a la intemperie. En Los Ángeles o Portland, más del 60% duerme en calles o espacios públicos. La comisionada Erin Dalton afirmó que la prioridad es acercar vivienda y servicios de apoyo adaptados a cada caso.
CAMBIOS POR ZONA
Brooklyn y Manhattan registraron aumentos de personas en las calles, mientras que en el metro la cifra cayó a su nivel más bajo desde la pandemia de Covid-19. La ciudad atribuyó esa baja al trabajo de equipos de alcance social y a la expansión de programas especializados.
Solo en los primeros tres meses del año, más de 300 personas que vivían en la calle o en el metro accedieron a una vivienda permanente tras pasar por refugios Safe Haven, de acuerdo con el gobierno local.
